No, no necesito suerte.
Nunca la necesité.
Pese a vivir en el infierno, siempre presumí de ser "la hija favorita de los dioses".
Pero luego desperté (al menos de los demonios sí lo fui).
Se me acabó el ingenio, perdí la locura en alguna parte y fue entonces cuando me volví loca.
Bajé al mundo y, buscando encajar en él -your world, that is- me hice reportera, esposa, hija-sobrina-prima-amiga, me hice responsable de mi perro... casi un ser humano. Me volví práctica, sensata, puse los pies en la tierra. No maduré, pero escondí al diablo en el clóset.
Y perdí los favores del infierno.
Pasé de la insania al trastorno de ansiedad, de la pasión al Tafil,
de la acidez en el habla a la úlcera gástrica,
de la adrenalina a la sangre coagulada.
Perdí altura, perdí la rabia,
Perdí mi ojo de venado.
Aunque amé intensamente y viví lo que quería vivir,
me perdí.
Y al pie del cadalso, con la soga al cuello y la camisa de fuerza ajustada,
fui salvada de alguna -aun- inexplicable forma.
No requerí suerte, no.
Requerí la mano misma de los dioses deteniendo la caída,
suero intravenoso, electroshocks, adrenalina inyectada al corazón;
fue preciso un aquelarre para formular éste embrujo;
cirugía a cráneo abierto, lobotomía para extirpar la razón.
Fue necesario un regalo de los demonios, envuelto en celofán,
con un moño plateado y una nota que decía "ya no mames"
para revivirme.
De manera que éste viernes ya no necesitaré más milagros,
sólo suerte para completar el que ya me fue concedido.
Onironauta. Hedonista, intensa, ególatra y egócrata. Escribo para poder vivir y soy un hueso muy duro de roer. I'm a natural.
viernes, marzo 06, 2009
martes, febrero 24, 2009
la muralla (muy verde)
Estoy parada sobre la muralla que divide
todo lo que fue, de lo que será.
Son las 2: 13 am
estoy a oscuras
en mi casa tenebrosa
mis hijos yacen detrás de mí vencidos por Morfeo
y yo recién concluí una fibrosa aunque virtual -y muy verde- conversación.
Puedo ver más claramente el diesel debajo de la nube blanca
la vida sigue siendo la misma porquería
pero la caída no deja de ser extrañamente placentera...
Estoy mirando cómo mis heridas se cerraron
y cómo se desangra un nuevo corazón.
Tengo lo que tengo que tener
Están los que tienen que estar
Después de haberlo perdido todo,
lo que viene... es plusvalía.
todo lo que fue, de lo que será.
Son las 2: 13 am
estoy a oscuras
en mi casa tenebrosa
mis hijos yacen detrás de mí vencidos por Morfeo
y yo recién concluí una fibrosa aunque virtual -y muy verde- conversación.
Puedo ver más claramente el diesel debajo de la nube blanca
la vida sigue siendo la misma porquería
pero la caída no deja de ser extrañamente placentera...
Estoy mirando cómo mis heridas se cerraron
y cómo se desangra un nuevo corazón.
Tengo lo que tengo que tener
Están los que tienen que estar
Después de haberlo perdido todo,
lo que viene... es plusvalía.
martes, febrero 17, 2009
Discordancia
Lo que veo en el espejo jamás ha coincidido con lo que sé que soy.
Esta figura escuálida, pálida y frágil no le hace justicia al monstruo que la habita.
Mucho menos este rostro agrietado y blanco como mármol, de labios incitantes y ojos suplicantes.
Desmerecen el fuego y la lluvia que ellos escupen.
Tanto, que cuando todos los demonios juntos se disponían a romper en pedazos ésta escultura inspirada en Tiziano, decididos a terminar con el encierro, su fragilidad y docilidad les hicieron pensar "sería todo un desperdicio".
Pero no soy un caso único.
Cuando pasaste al plano tridimensional, y tuve tiempo y ojos y labios y lengua y piel y lucidez suficientes para absorberte por más de 24 horas, se bifurcó la línea que trazaba tu imagen en mi mente: la calidez de tu voz no hace eco a la estridencia de tus letras; la asombrosa suavidad de tu piel, más parecida a un cúmulus que a un ser humano, contrasta con las escamas de tus demonios y el inagotable calor de tu alma derrite al hijodeputa que a todos les quieres vender.
Mi percepción se confunde ante estas discordancias que, sin embargo, hacen nacer en mis entrañas un bizarro alivio: nunca parecemos lo que realmente somos.
Esta figura escuálida, pálida y frágil no le hace justicia al monstruo que la habita.
Mucho menos este rostro agrietado y blanco como mármol, de labios incitantes y ojos suplicantes.
Desmerecen el fuego y la lluvia que ellos escupen.
Tanto, que cuando todos los demonios juntos se disponían a romper en pedazos ésta escultura inspirada en Tiziano, decididos a terminar con el encierro, su fragilidad y docilidad les hicieron pensar "sería todo un desperdicio".
Pero no soy un caso único.
Cuando pasaste al plano tridimensional, y tuve tiempo y ojos y labios y lengua y piel y lucidez suficientes para absorberte por más de 24 horas, se bifurcó la línea que trazaba tu imagen en mi mente: la calidez de tu voz no hace eco a la estridencia de tus letras; la asombrosa suavidad de tu piel, más parecida a un cúmulus que a un ser humano, contrasta con las escamas de tus demonios y el inagotable calor de tu alma derrite al hijodeputa que a todos les quieres vender.
Mi percepción se confunde ante estas discordancias que, sin embargo, hacen nacer en mis entrañas un bizarro alivio: nunca parecemos lo que realmente somos.
lunes, febrero 16, 2009
Martin L.Gore dixit:
Cuando estás en mis brazos
el mundo cobra sentido
no hay pretensiones
y tu estás llorando
cuando estás a mi lado
no hay defensa
me olvido de sentir
que estoy muriendo
somos gente dañada
rogando por algo que no provenga de nuestro interior
almas depravadas
confiando en la única cosa que ésta vida no nos ha negado
cuando siento el calor de tu alma
olvido que estoy frío y llorando
cuando tus labios tocan los míos
y pierdo el control
olvido que estoy viejo... y muriendo.
el mundo cobra sentido
no hay pretensiones
y tu estás llorando
cuando estás a mi lado
no hay defensa
me olvido de sentir
que estoy muriendo
somos gente dañada
rogando por algo que no provenga de nuestro interior
almas depravadas
confiando en la única cosa que ésta vida no nos ha negado
cuando siento el calor de tu alma
olvido que estoy frío y llorando
cuando tus labios tocan los míos
y pierdo el control
olvido que estoy viejo... y muriendo.
viernes, febrero 13, 2009
Viernes 13
Èsta podría ser mi última entrada.
O tal vez no.
Es el cumpleaños de mi padre y al parecer, será uno de esos días en que sí la pasemos bien juntos. Los Doors nos ayudarán con eso.
Y si él, con todo su excepticismo recalcitrante, cree en la magia del número trece, por qué yo no?
Los martes y viernes 13 han probado ser días afortunados.
Y en éste viernes hay razones para creer en la suerte: muy buena o muy mala. En cualquier caso, se le borrará lo asquerosamente rosa al 14 de febrero.
En cualquier caso, se pondrá muy, muy rojo...
Por lo menos el de 2009.
O tal vez no.
Es el cumpleaños de mi padre y al parecer, será uno de esos días en que sí la pasemos bien juntos. Los Doors nos ayudarán con eso.
Y si él, con todo su excepticismo recalcitrante, cree en la magia del número trece, por qué yo no?
Los martes y viernes 13 han probado ser días afortunados.
Y en éste viernes hay razones para creer en la suerte: muy buena o muy mala. En cualquier caso, se le borrará lo asquerosamente rosa al 14 de febrero.
En cualquier caso, se pondrá muy, muy rojo...
Por lo menos el de 2009.
martes, febrero 03, 2009
Año nuevo?
Mientras el 2008 se moría, yo te buscaba entre mis viejos correos,
en mis libretas personales y mis cuadernos de la universidad;
buscaba tus palabras entre mis cajas de cosas viejas,
de memorias y de enseres.
Te busco en el pasado porque el presente me habla de un futuro aterrador:
...sin ti.
en mis libretas personales y mis cuadernos de la universidad;
buscaba tus palabras entre mis cajas de cosas viejas,
de memorias y de enseres.
Te busco en el pasado porque el presente me habla de un futuro aterrador:
...sin ti.
jueves, enero 29, 2009
Nómada.
Mi madre dijo, aliviada, "que bueno que no me deshice de tu cama".
"Por eso te dije que no te deshicieras de ella", respondí.
Sorprendida, ella replicó: "¿¿¿O sea que tu siempre estuviste segura de...???"
Lo que ella no sabe, es que yo sabía que me iba a divorciar desde que ella se divorció.
Por eso le respondí a Ixa que mi espíritu nómada se mantuvo siempre listo para la siguiente huida, la siguiente mudanza. Me acomodé muy bien sobre aquella tierra y sobre esas aguas crecieron muchos lirios, pero la certeza de que tendría que irme hizo que jamás echara raíces.
Y es que así somos los errantes: cada cosa cotidiana que hacemos, por más veces que se repita, jamás se convierte en regla; pues todo lo hacemos previendo el ineludible momento de nuestra siguiente partida.
Nunca acabamos de vaciar nuestras maletas y jamás poseemos inmuebles, porque nuestra seguridad no se basa en la constancia sino en la certeza de que siempre nos iremos.
En cualquier puerto tiramos las anclas pero siempre dormimos cerca del barco, para poder escapar pronto cuando llegue el momento de hacerlo.
Nunca planeamos nuestra vida, sólo tomamos previsiones; en función siempre de la siguiente retirada, siempre sabiendo que si sembramos algo no podremos llevarlo con nosotros en el siguiente viaje.
Nuestra constante es la inconstancia y la inestabilidad nuestra tabla en el mar; pues sabemos, estamos ciertos, de que todo tiene un final: lo bueno, pero sobre todo lo malo.
En eso confiamos.
18/8/08
"Por eso te dije que no te deshicieras de ella", respondí.
Sorprendida, ella replicó: "¿¿¿O sea que tu siempre estuviste segura de...???"
Lo que ella no sabe, es que yo sabía que me iba a divorciar desde que ella se divorció.
Por eso le respondí a Ixa que mi espíritu nómada se mantuvo siempre listo para la siguiente huida, la siguiente mudanza. Me acomodé muy bien sobre aquella tierra y sobre esas aguas crecieron muchos lirios, pero la certeza de que tendría que irme hizo que jamás echara raíces.
Y es que así somos los errantes: cada cosa cotidiana que hacemos, por más veces que se repita, jamás se convierte en regla; pues todo lo hacemos previendo el ineludible momento de nuestra siguiente partida.
Nunca acabamos de vaciar nuestras maletas y jamás poseemos inmuebles, porque nuestra seguridad no se basa en la constancia sino en la certeza de que siempre nos iremos.
En cualquier puerto tiramos las anclas pero siempre dormimos cerca del barco, para poder escapar pronto cuando llegue el momento de hacerlo.
Nunca planeamos nuestra vida, sólo tomamos previsiones; en función siempre de la siguiente retirada, siempre sabiendo que si sembramos algo no podremos llevarlo con nosotros en el siguiente viaje.
Nuestra constante es la inconstancia y la inestabilidad nuestra tabla en el mar; pues sabemos, estamos ciertos, de que todo tiene un final: lo bueno, pero sobre todo lo malo.
En eso confiamos.
18/8/08
viernes, enero 23, 2009
Inter-rogante
¿a quien se supone que recurro ahora que ya no puedo hacerte a ti todas mis preguntas?
¿que otro sistema perfecto producirá las respuestas que mi alma torcida necesita? cuando mi propia lumbrera parece no querer dar luz...
¿a qué otro oráculo acudo cuando en mis catacumbas ya no se escuchan las voces susurrantes que daban satisfacción a mi duda y mi eterno signo de interrogación?
¿quien me hablará de mi, cuando yo no me comprenda?
¿quién me regresará al suelo cuando mis extrapolaciones me lleven al cielo?
¿sobre los muslos de quien caeré cuando la muerte, que siempre me acompaña, finalmente me derribe?
Si tu no quieres hablar conmigo, ¿¿a quién le hago las preguntas que sólo tu cerebro y el mío pueden responder??
¿quién será mi siempre si te vas?
¿que otro sistema perfecto producirá las respuestas que mi alma torcida necesita? cuando mi propia lumbrera parece no querer dar luz...
¿a qué otro oráculo acudo cuando en mis catacumbas ya no se escuchan las voces susurrantes que daban satisfacción a mi duda y mi eterno signo de interrogación?
¿quien me hablará de mi, cuando yo no me comprenda?
¿quién me regresará al suelo cuando mis extrapolaciones me lleven al cielo?
¿sobre los muslos de quien caeré cuando la muerte, que siempre me acompaña, finalmente me derribe?
Si tu no quieres hablar conmigo, ¿¿a quién le hago las preguntas que sólo tu cerebro y el mío pueden responder??
¿quién será mi siempre si te vas?
viernes, diciembre 12, 2008
Vamos queriendo más y más...
lunes, octubre 20, 2008
Octubre.
Como siempre, el décimo mes es clave para mi. Octubre tiene un encanto particular, que quizá yo percibo -o invento- porque es el mes en el que nací, pero al menos todos dicen que las lunas de octubre son las más hermosas del año.... Estoy de acuerdo. El otoño sólo puede traer cosas hermosas.
Regularmente, solía cumplir cabalmente con la profecía de aquella amable mujer que dictaba "uno siempre se deprime una semana antes de su cumpleaños"; cosa que me parecía por demás absurda pero que, sorpresivamente, cobraba sentido días antes de mi onomástico. Pero ahora se invirtió: la expectativa de cumplir 30 años finalmente, de convertirme oficialmente en un adulto contemporáneo (jajaja) que ya no tiene pretextos para no madurar, condimentada con la efervescente excitación de la forma en como festejaría ese cumpleaños, impidieron que me deprimiera días antes, y en su lugar, el declive vino en cuanto pasó el concierto. Todo clímax es sucedido por una estrepitosa caída en picada.
Las cosas sólo tienden a empeorar, siempre he dicho. Y todo lo que está bien, podría estar mejor. Sí. Pero el sábado 18 de octubre fue, en la medida de lo que la realidad puede ofrecer, totalmente perfecto.
Ver de nuevo a Trent Reznor en vivo, después de que por muchos años creí que jamás se dignaría a pisar tierras aztecas, es como un doble premio. Pagar tan poco por verlo, es plusvalía. Ver en el mismo concierto a otros grupos chingones como Stone Temple Pilots, resulta una ganga. Estar en primerísima fila sin sufrir el efecto New's Divine de plano empezaba a sonar extraño, y la presencia de mi compadre Benja junto con mis amigos ahi multiplicó mi felicidad; pero disfrutar de ese concierto entre my Beautiful Liar e Isai, eso sí que no tuvo precio. Y todo en el marco de mi cumpleaños número 30: disparó mi sospechosismo hasta niveles extraterrestres.

El concierto fue todo un regalo: un espectáculo de luces y música como sólo Reznor sabe hacerlo, tan cerca su exquisita anatomía, tan provocadora su lengua deslizándose por sus dientes en tamaño gigante, que jugara con las expectativas del público es siempre una irreverencia irresistible; brincotear con Wish y March of the Pigs al unísono con mi Liar, sostenida de sus caderas y de la reja -y tener espacio suficiente para hacerlo-; que no lloviera como se preveía... No podría haber pedido más. Los planetas estaban alineados. Debieron estarlo, porque todo fue tan grandioso que no me lo explico de otro modo.
Ver de nuevo a Trent Reznor en vivo, después de que por muchos años creí que jamás se dignaría a pisar tierras aztecas, es como un doble premio. Pagar tan poco por verlo, es plusvalía. Ver en el mismo concierto a otros grupos chingones como Stone Temple Pilots, resulta una ganga. Estar en primerísima fila sin sufrir el efecto New's Divine de plano empezaba a sonar extraño, y la presencia de mi compadre Benja junto con mis amigos ahi multiplicó mi felicidad; pero disfrutar de ese concierto entre my Beautiful Liar e Isai, eso sí que no tuvo precio. Y todo en el marco de mi cumpleaños número 30: disparó mi sospechosismo hasta niveles extraterrestres.

El concierto fue todo un regalo: un espectáculo de luces y música como sólo Reznor sabe hacerlo, tan cerca su exquisita anatomía, tan provocadora su lengua deslizándose por sus dientes en tamaño gigante, que jugara con las expectativas del público es siempre una irreverencia irresistible; brincotear con Wish y March of the Pigs al unísono con mi Liar, sostenida de sus caderas y de la reja -y tener espacio suficiente para hacerlo-; que no lloviera como se preveía... No podría haber pedido más. Los planetas estaban alineados. Debieron estarlo, porque todo fue tan grandioso que no me lo explico de otro modo.
Octubre siempre fue bello. El de 2008, fue eXXXtraordinario.
martes, septiembre 30, 2008
Muerte, muerte y más muerte
Todo pasó tan rápido que no tuve tiempo de deprimirme, de asimilar que estaba viviendo aquello a lo que más temí, pero que entendí siempre como un destino ineludible. El monstruo más feo de todos, el más temible, aquel que con un rugido podía desollarme toda, apareció de la mano de quien prometió amarme por siempre, y sin embargo, no me petrifiqué; no sufrí un colapso, no morí del impacto de verlo.
Me asustó, sí; sufrí por un momento, sí; pero luego di la vuelta y le resté toda la importancia que siempre tuvo. Monstruo tarado, no sabía que yo venía preparándome para su llegada desde hace meses, quizá años.
Y ahora hay tantas cosas que hacer, que en verdad no tengo tiempo de entristecerme. Ni ganas. La tristeza es opcional, leí alguna vez en el lugar equivocado, y ahora más que nunca lo comprendo y lo practico. Murió mi matrimonio, y con él murieron varias cosas dentro y fuera de mí -además de las que ya habían muerto desde antes y que colgaban, putrefactas, de la piel de este amor- pero como dije una vez, la muerte lleva en el vientre la semilla de la vida; y todo el dolor que ahora hay a mi alrededor, sólo son las contracciones que anuncian lo que está por nacer...
Optimista? Jamás. Pero me cansé de que la muerte me controlara, ahora soy yo quien la tiene agarrada de los cojones.
Me asustó, sí; sufrí por un momento, sí; pero luego di la vuelta y le resté toda la importancia que siempre tuvo. Monstruo tarado, no sabía que yo venía preparándome para su llegada desde hace meses, quizá años.
Y ahora hay tantas cosas que hacer, que en verdad no tengo tiempo de entristecerme. Ni ganas. La tristeza es opcional, leí alguna vez en el lugar equivocado, y ahora más que nunca lo comprendo y lo practico. Murió mi matrimonio, y con él murieron varias cosas dentro y fuera de mí -además de las que ya habían muerto desde antes y que colgaban, putrefactas, de la piel de este amor- pero como dije una vez, la muerte lleva en el vientre la semilla de la vida; y todo el dolor que ahora hay a mi alrededor, sólo son las contracciones que anuncian lo que está por nacer...
Optimista? Jamás. Pero me cansé de que la muerte me controlara, ahora soy yo quien la tiene agarrada de los cojones.
jueves, agosto 21, 2008
Podría ser mejor?
El cuarteto de Nos y NIN en un mismo concierto...
Tres días después de mi cumpleaños número 30...
Y viene el Benja desde Cabo a escuchar conmigo la serenata que me dará mi rey (Reznor) como regalo...
Bueh... sí hay algunos detalles que lo harían perfecto, pero tanta belleza me daría sospechosismo, porque como dice El Cuarteto, nada es gratis en la vida.
18 de octubre, such a perfect day.
Tres días después de mi cumpleaños número 30...
Y viene el Benja desde Cabo a escuchar conmigo la serenata que me dará mi rey (Reznor) como regalo...
Bueh... sí hay algunos detalles que lo harían perfecto, pero tanta belleza me daría sospechosismo, porque como dice El Cuarteto, nada es gratis en la vida.
18 de octubre, such a perfect day.
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